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Cómo elegir el tamaño adecuado de un SAI industrial para tus instalaciones
CONSEJOS: Para dimensionar correctamente un sistema de alimentación ininterrumpida (SAI) industrial es necesario realizar un análisis sistemático de las cargas de los equipos, los requisitos de redundancia y las necesidades de expansión futuras. Los responsables de las instalaciones deben realizar un inventario de todas las cargas críticas, calcular los requisitos reales de potencia —incluido el factor de potencia— y seleccionar las configuraciones de redundancia adecuadas, desde N hasta 2N. Esta guía exhaustiva explica cómo dimensionar los sistemas SAI industriales para su instalación, y abarca los cálculos de carga, el dimensionamiento del tiempo de autonomía de las baterías y las estrategias de preparación para el futuro, con el fin de garantizar una protección eléctrica fiable durante muchos años.

Ⅰ. Introducción
Los fallos en los sistemas de protección eléctrica suponen un coste anual de millones para las instalaciones industriales. El tiempo de inactividad en la producción, la pérdida de datos y los daños en los equipos son consecuencia de una protección inadecuada UPS sistemas. Sin embargo, muchas organizaciones dimensionan sus Fuente de alimentación SAI de forma errónea desde el principio. O bien eligen un tamaño insuficiente, con el riesgo de que se produzcan fallos por sobrecarga, o bien eligen un tamaño excesivo, desperdiciando capital en capacidad no utilizada.
Para determinar el tamaño adecuado de los sistemas UPS industriales es necesario aplicar una metodología sistemática. Es imprescindible realizar un inventario preciso de todas las cargas críticas. Además, hay que calcular las necesidades reales de potencia, incluyendo factor de potencia y las corrientes de arranque. Debes determinar los niveles de redundancia adecuados. Debes planificar la ampliación futura. Por último, debes dimensionar el sistema de respaldo de batería en función del tiempo de autonomía requerido.
Esta guía ofrece una metodología exhaustiva para el dimensionamiento de sistemas industriales de alimentación ininterrumpida (SAI). En ella se abordan las técnicas de cálculo de la carga, la selección de configuraciones de redundancia y las estrategias para garantizar la adaptabilidad futura. Ya sea para proteger una línea de producción, un centro de datos o una infraestructura crítica, estos principios garantizan un dimensionamiento adecuado del SAI.

Figura 1: Proceso integral de dimensionamiento de un SAI que muestra el inventario de cargas, los pasos de cálculo, las opciones de redundancia y la planificación de futuras ampliaciones.
Ⅱ. Inventario y clasificación de la carga crítica
1. Identificación del equipamiento esencial
La selección del tamaño del SAI comienza con un inventario exhaustivo de los equipos. No todos los dispositivos requieren la protección de un SAI. Es necesario distinguir entre las cargas críticas y los equipos no esenciales.
Cargas críticas que requieren protección mediante un SAI:
- Servidores, sistemas de almacenamiento y equipos de red (infraestructura informática)
- Sistemas de control industrial (PLC, DCS, SCADA)
- Sistemas de seguridad (parada de emergencia, detección de incendios)
- Sistemas de comunicación (teléfono, radio, vigilancia)
- Sistemas de iluminación esenciales y de emergencia
- Equipos médicos (sistemas de soporte vital, monitorización de pacientes)
Cargas no críticas (se admite potencia normal):
- Iluminación general y climatización
- Equipos de oficina (impresoras, fotocopiadoras)
- Equipos de producción no esenciales
- Electrodomésticos de cocina y sala de descanso
- Tiendas de conveniencia
Documenta cada carga crítica con sus especificaciones. Anota los valores nominales que figuran en la placa de características en cuanto a tensión, corriente y potencia. Indica el tipo y la función del equipo. Identifica qué cargas deben funcionar simultáneamente y cuáles de forma secuencial.
2. Comprensión de las características de la carga
Los distintos tipos de equipos presentan características de carga diferentes. Para determinar el tamaño adecuado, es necesario comprender estas diferencias.
Cargas resistivas convierten la electricidad directamente en calor. Algunos ejemplos son los calefactores y la iluminación incandescente. Estos presentan un factor de potencia unitario (1,0) y no producen corriente de arranque. El cálculo es sencillo: Potencia (W) = Tensión (V) × Corriente (A).
Cargas inductivas entre ellos se encuentran los motores y los transformadores. Estos presentan un factor de potencia rezagado (normalmente entre 0,7 y 0,9) y altas corrientes de arranque (entre 5 y 8 veces la corriente de funcionamiento). Los motores que arrancan directamente de la red eléctrica generan cargas transitorias muy intensas. Los variadores de frecuencia (VFD) reducen la corriente de arranque, pero añaden distorsión armónica.
Cargas electrónicas entre ellos se encuentran los ordenadores y los equipos informáticos. Estos presentan un consumo de corriente no lineal con factores de cresta de hasta 3:1. Las fuentes de alimentación con corrección del factor de potencia (PFC) mejoran este valor hasta situarlo entre 0,95 y 0,99, pero el contenido armónico persiste.
Cargas industriales mixtas Combinar todos los tipos. Las instalaciones industriales suelen presentar un factor de potencia de entre 0,8 y 0,9, con una distorsión armónica significativa. El dimensionamiento debe tener en cuenta las combinaciones más desfavorables.
3. Creación de la hoja de cálculo del inventario de carga
Una documentación sistemática evita errores en el cálculo de las dimensiones. Elabora un inventario exhaustivo que incluya las siguientes columnas:
- Identificación y descripción del equipo
- Cantidad de unidades idénticas
- Tensión nominal (V)
- Corriente nominal (A)
- Potencia nominal (W o kW)
- Factor de potencia estimado
- Factor de simultaneidad (tiempo % ejecutándose simultáneamente)
- Multiplicador de corriente de arranque (para cargas de motor)
- Nivel de importancia (esencial frente a importante)
Calcula primero la carga en funcionamiento. A continuación, calcula la demanda máxima teniendo en cuenta la simultaneidad. Por último, comprueba la capacidad de corriente de arranque para las secuencias de arranque de los motores.
Ejemplo de carga de inventario:
| Equipamiento | Cantidad | kW cada uno | PF | Simultaneidad | Total en kW |
|---|---|---|---|---|---|
| Servidores | 20 | 0.5 | 0.95 | 100% | 10.0 |
| Equipos de red | 10 | 0.2 | 0.90 | 100% | 2.0 |
| Armario para PLC | 1 | 2.0 | 0.85 | 100% | 2.0 |
| Variador de frecuencia (VFD) – Motor | 3 | 5.0 | 0.88 | 80% | 12.0 |
| Luces de emergencia | 50 | 0.02 | 1.0 | 100% | 1.0 |
| TOTAL | 27,0 kW |
Ⅲ. Métodos de cálculo de la potencia
1. Conversión de kW a kVA
Las especificaciones de los SAI se expresan en kVA (potencia aparente). Los cálculos de carga suelen dar como resultado valores en kW (potencia real). Para la conversión es necesario utilizar el factor de potencia:
kVA = kW ÷ factor de potencia
Siguiendo con el ejemplo anterior:
- Total en kW: 27,0 kW
- Media ponderada del PF: (10 × 0,95 + 2 × 0,90 + 2 × 0,85 + 12 × 0,88 + 1 × 1,0) ÷ 27 = 0,91
- kVA necesarios: 27,0 ÷ 0,91 = 29,7 kVA
Sin embargo, este cálculo parte de la base de que las condiciones son ideales. El dimensionamiento en la práctica requiere tener en cuenta factores adicionales.
2. Aplicación de factores de diversidad y crecimiento
No todas las cargas funcionan a plena capacidad al mismo tiempo. Los factores de diversidad tienen en cuenta esta realidad:
Factor de diversidad = Suma de las demandas máximas individuales ÷ Demanda máxima coincidente
Factores típicos de diversidad:
- Centros de datos: 0,8-1,0 (alto nivel de simultaneidad)
- Industria manufacturera: 0,6-0,8 (operaciones escalonadas)
- Instalaciones mixtas: 0,7-0,9
Aplica un factor de crecimiento de 20-30% para una futura ampliación. Esto evita que el equipo quede obsoleto de inmediato al incorporarlo.
Cálculo revisado:
- kVA base: 29,7 kVA
- Factor de diversidad (0,8): 29,7 × 0,8 = 23,8 kVA
- Factor de crecimiento (1,25): 23,8 × 1,25 = 29,75 kVA
- Requisito ajustado: 30 kVA como mínimo
3. Consideraciones sobre corrientes de arranque y picos de tensión
El arranque de los motores y la activación de los transformadores provocan sobrecargas temporales. Los sistemas SAI deben gestionarlas sin pasar al modo de derivación.
Corriente de arranque del motor: Normalmente, entre 6 y 8 veces la corriente de funcionamiento en el caso de los arrancadores directos. Los variadores de frecuencia (VFD) reducen este valor a entre 1,5 y 2 veces. El SAI debe dimensionarse para cualquiera de los siguientes casos:
- Sobrecarga de 150% durante 60 segundos (SAI industrial estándar), o
- Sobrecarga de 125% durante 10 minutos (modelos de sobrecarga prolongada)
Corriente de arranque del transformador: La puesta en marcha de los transformadores genera picos de corriente de entre 8 y 12 veces el valor normal durante 1 a 3 ciclos. La limitación de corriente del inversor del SAI debe poder hacer frente a esto sin que se produzca un apagado.
Factor de cresta: Las cargas no lineales generan corrientes máximas superiores a los valores eficaces. Los factores de cresta de los equipos informáticos alcanzan una relación de 3:1. El SAI debe suministrar corrientes máximas sin distorsión de tensión.
A menos que las cargas de los motores sean considerables (>30% del total), la capacidad de sobrecarga estándar del SAI suele ser suficiente. Para aplicaciones con un uso intensivo de motores, especifique una capacidad de sobrecarga ampliada o añada dispositivos externos de arranque de motores.
Ⅳ. Selección de la configuración de redundancia
1. Comprensión de las configuraciones N, N+1 y 2N
La redundancia determina la disponibilidad del sistema. Una mayor redundancia aumenta el coste, pero reduce el riesgo de fallos.
Configuración N (sin redundancia):
- Un único SAI soporta toda la carga
- Fallo del SAI = corte de corriente en todos los equipos protegidos
- Menor coste, menor disponibilidad (99,91 TP3T, valor típico)
- Adecuado para aplicaciones no críticas en las que se aceptan interrupciones breves
Configuración N+1 (redundancia en paralelo):
- Los módulos N del SAI soportan la carga, mientras que el módulo +1 proporciona capacidad de respaldo
- Cualquier módulo puede fallar sin que se produzca ninguna interrupción
- Mayor disponibilidad (99,991 TP3T, valor típico)
- Recargo: 25-40% por encima de la configuración N
- El más habitual para aplicaciones industriales críticas
Configuración 2N (sistema más sistema):
- Dos sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI) totalmente independientes
- Cada uno de ellos puede soportar una carga de 100% de forma independiente.
- Fiabilidad máxima (se puede alcanzar un 99,9991 TP3T)
- Sobrecoste: 80-100% por encima de la configuración N
- Se utiliza para la seguridad de las personas, las operaciones financieras y las aplicaciones nucleares
2. Selección de la redundancia adecuada
La elección de la redundancia sopesa la tolerancia al riesgo frente a las limitaciones presupuestarias.
La configuración N es aceptable cuando:
- Los costes por tiempo de inactividad son asumibles (<$10 000/hora)
- Las cargas pueden soportar un breve desvío por el bypass
- El mantenimiento se puede programar durante las interrupciones planificadas del servicio
- Se dispone de un generador de reserva para cortes de suministro prolongados
Configuración N+1 recomendada en los siguientes casos:
- Los costes por tiempo de inactividad son considerables ($10 000-100 000/hora)
- Se requiere un funcionamiento ininterrumpido las 24 horas del día, los 7 días de la semana
- Es recomendable disponer de varios módulos de SAI para garantizar la escalabilidad de la carga
- El mantenimiento debe realizarse durante el funcionamiento normal
Cuándo es necesaria la configuración 2N:
- Costes de inactividad extremos (>$100 000/hora o riesgo para la vida)
- Se exige que no haya ningún punto único de fallo
- Es imprescindible realizar un mantenimiento simultáneo
- El cumplimiento normativo exige la máxima fiabilidad
Ejemplo de dimensionamiento con redundancia:
- Carga calculada: 30 kVA
- Configuración N: se ha seleccionado un SAI de 30 kVA
- Configuración N+1: 2 módulos de SAI de 20 kVA (40 kVA en total; cualquiera de ellos admite 30 kVA)
- Configuración 2N: 2 sistemas SAI de 30 kVA (60 kVA en total, cada uno independiente)

Figura 2: Cálculos de la autonomía de la batería, errores habituales en el dimensionamiento y matriz de decisión sobre la criticidad de la carga frente a tiempo de respaldo requisitos.
Ⅴ. Dimensionamiento de la batería y cálculo de la autonomía
1. Determinación del tiempo necesario para la copia de seguridad
Batería del SAI La duración de la autonomía depende de las necesidades de la aplicación y de las fuentes de alimentación alternativas.
Duración breve (5-15 minutos):
- Disponibilidad de un generador de reserva
- Objetivo: Conexión provisional hasta el arranque y la estabilización del generador
- Ejemplos típicos: Centros de datos con generadores, plantas de fabricación con suministro eléctrico de reserva
- Sistemas de baterías más pequeños y económicos
Duración media (15-60 minutos):
- Sin generador de reserva o con un tiempo de transferencia prolongado
- Objetivo: Apagado controlado o esperar a que se restablezca el suministro eléctrico
- Típico: finalización de procesos críticos, instalaciones pequeñas
- Configuraciones estándar de baterías
Larga duración (1-8 horas):
- Zonas remotas sin generadores
- Objetivo: Mantener el funcionamiento durante cortes de suministro prolongados
- Sectores habituales: telecomunicaciones, petróleo y gas, servicios de emergencia
- Grandes bancos de baterías o sistemas alternativos de almacenamiento de energía
Selecciona el tiempo de autonomía en función de la duración máxima prevista de la interrupción del suministro. Ten en cuenta los peores escenarios posibles: tormentas intensas, fallos en la red eléctrica y periodos de mantenimiento de los generadores.
2. Cálculo de la capacidad de la batería
El cálculo de la capacidad de la batería se realiza según la siguiente fórmula:
Autonomía (minutos) = (Ah de la batería × V del sistema × Eficiencia × Factor de descarga) ÷ (kW de carga × 1000) × 60
Dónde:
- Ah de la batería: capacidad nominal en amperios-hora a una tasa de descarga de 20 horas
- Sistema V: tensión del bus de corriente continua (normalmente 192 V o 384 V para SAI industriales)
- Eficiencia: Eficiencia del inversor del SAI (normalmente entre 0,90 y 0,95)
- Factor de descarga: Capacidad de la batería multiplicador (0,7 para una descarga de 30 minutos, 0,5 para una de 60 minutos)
- Carga (kW): Carga protegida en kilovatios
Ejemplo de cálculo:
- Tiempo de preparación necesario: 30 minutos
- Potencia: 27 kW
- Tensión del sistema: 384 V
- Eficiencia: 0,93
- Factor de descarga (30 min): 0,7
Reorganizando la fórmula para obtener los Ah de la batería: Ah = (tiempo de funcionamiento × carga × 1000) ÷ (V del sistema × eficiencia × factor de descarga × 60) Ah = (30 × 27 × 1000) ÷ (384 × 0,93 × 0,7 × 60) Ah = 810 000 ÷ 15 000 = 54 Ah como mínimo
Selecciona la siguiente capacidad estándar: 60 Ah o 100 Ah, para disponer de un margen.
3. Selección de la tecnología de baterías
Existen tres tecnologías principales de baterías que se utilizan en aplicaciones de SAI:
Baterías de plomo-ácido reguladas por válvula (VRLA):
- La opción estándar para la mayoría de las aplicaciones
- Vida útil habitual de entre 3 y 5 años
- Precio moderado, fiabilidad contrastada
- Sensible a la temperatura (cada aumento de 10 °C reduce la vida útil del 50%)
- Funcionamiento sin mantenimiento
Iones de litio (Li-Ion):
- Las tecnologías emergentes ganan cuota de mercado
- Vida útil de entre 10 y 15 años
- Mayor coste inicial, menor coste a lo largo del ciclo de vida
- Compacto y ligero (el modelo 50% es más pequeño que el VRLA)
- Se requiere una gestión sofisticada de la batería
- Mayor riesgo de incendio (requiere sistemas de seguridad)
Níquel-cadmio (Ni-Cd):
- Tolerancia a temperaturas extremas (de -40 °C a +50 °C)
- Vida útil de entre 15 y 20 años
- Alto coste, disponibilidad cada vez menor
- Sustancias tóxicas (problemas medioambientales)
- Se utiliza únicamente en entornos extremos específicos
Para aplicaciones industriales estándar, las baterías VRLA siguen siendo una opción rentable. Se recomienda considerar las baterías de iones de litio para instalaciones con limitaciones de espacio o para la optimización de costes a largo plazo.
Ⅵ. Preparación para el futuro y planificación de la expansión
1. Consideraciones sobre la escalabilidad
Las necesidades energéticas de las instalaciones aumentan con el tiempo. Los sistemas SAI deben poder adaptarse a dicha expansión sin necesidad de sustituirlos por completo.
SAI modular Arquitectura:
- Aumenta la capacidad incorporando módulos de potencia adicionales
- “Enfoque de ”pago a medida que crece»
- Se mantiene la redundancia N+1 a medida que aumenta la capacidad
- Ideal para centros de datos y sectores manufactureros en expansión
Estrategia de sobredimensionamiento:
- Dimensionar el SAI para una carga calculada de 125-150% de corriente
- Ofrece margen inmediato para pequeñas ampliaciones
- Rentable para un crecimiento predecible y moderado
- Riesgo: El funcionamiento con baja carga reduce la eficiencia
Ampliación del sistema paralelo:
- Añade sistemas UPS en paralelo a medida que aumenta la carga
- Mantiene la redundancia durante la ampliación
- Requiere una planificación del espacio y de la infraestructura eléctrica
- Ideal para ampliaciones de instalaciones a gran escala y por fases
2. Planificación del espacio físico
Los sistemas UPS ocupan bastante espacio. Hay que tener en cuenta lo siguiente:
- Ocupación del armario UPS (capacidad de ampliación)
- Espacio para el banco de baterías (a menudo se requiere una sala independiente)
- Espacio libre para el mantenimiento (acceso delantero, trasero y lateral)
- Requisitos de disipación de calor y refrigeración
- Trazado de cables e infraestructura eléctrica
Las salas de baterías requieren una atención especial:
- Ventilación para el hidrógeno gaseoso (baterías VRLA)
- Control de la temperatura (25 °C, temperatura óptima)
- Contención de derrames (para baterías inundadas)
- Seguridad y restricciones de acceso
- Detección y extinción de incendios
3. Coordinación de la infraestructura eléctrica
La integración del SAI afecta a los sistemas eléctricos de las instalaciones. Coordínate con:
- Dimensionamiento de aparatos de distribución y disyuntores
- Capacidad del generador (carga del SAI más carga de la batería)
- Dimensionamiento del transformador (la potencia nominal en kVA debe incluir el SAI)
- Disposición de los cuadros de distribución
- Gestión de la puesta a tierra y del neutro
El dimensionamiento del generador es especialmente importante. Las cargas de los SAI presentan características no lineales que dificultan la regulación de la tensión del generador. Se deben dimensionar los generadores entre 125 y 150% de la potencia nominal de entrada del SAI (en kVA) para garantizar un funcionamiento estable.
Ⅶ. Errores habituales en la elección de la talla y cómo evitarlos
1. Errores de subdimensionamiento
El uso de un tamaño inferior al adecuado provoca fallos por sobrecarga y daños prematuros en los equipos.
Error: No tener en cuenta el factor de potencia El SAI se expresa en kVA y las cargas se calculan en kW. Si no se realiza la conversión, se produce un subdimensionamiento de 10-20%.
Solución: Calcula siempre los kVA necesarios: kVA = kW ÷ PF
Error: No tener en cuenta las corrientes de arranque Las corrientes de arranque de los motores superan la capacidad de sobrecarga del SAI.
Solución: Identifique todas las cargas de los motores. Especifique un SAI con capacidad de sobrecarga prolongada (150% durante 60 s) o añada medidas para el arranque de los motores.
Error: No tener en cuenta el crecimiento futuro Solo necesidades inmediatas, sin capacidad de ampliación.
Solución: Aplica un mínimo de 20% de factor de crecimiento. Plantéate diseños modulares para un crecimiento impredecible.
2. Errores de sobredimensionamiento
El sobredimensionamiento supone un desperdicio de capital y reduce la eficiencia operativa.
Error: Sobredimensionamiento para un “margen de seguridad” no especificado” Duplicar la carga calculada “por si acaso”.”
Solución: Utiliza un cálculo sistemático con factores estandarizados. Un exceso por encima del factor de crecimiento 25-30% supone un derroche de dinero.
Error: Especificar una redundancia 2N para aplicaciones en las que no está justificada Fiabilidad máxima cuando basta con N+1.
Solución: Calcula los costes del tiempo de inactividad. Elige una redundancia que se ajuste al riesgo financiero, no al miedo.
Error: Autonomía excesiva de la batería Especificar una copia de seguridad de 4 horas cuando bastan 30 minutos.
Solución: Analizar situaciones reales de corte de suministro. Dimensionar las baterías en función de necesidades realistas.
Ⅷ. Conclusión
Para dimensionar correctamente un SAI industrial es necesario realizar un análisis sistemático, no basarse en conjeturas. Seguir la metodología que se describe en esta guía garantiza una protección eléctrica fiable y rentable.
Empieza por realizar un inventario exhaustivo de la carga. Calcula los requisitos reales de potencia, incluyendo el factor de potencia y la diversidad. Selecciona un nivel de redundancia adecuado a la criticidad de la aplicación. Dimensiona las baterías en función de las necesidades reales de autonomía. Planifica la expansión futura sin sobredimensionar el sistema.
El tiempo dedicado a dimensionar adecuadamente los sistemas se ve recompensado con años de funcionamiento fiable. Los sistemas SAI correctamente dimensionados protegen las cargas críticas de forma eficiente. Evitan costosas averías derivadas de un dimensionamiento insuficiente. Evitan el despilfarro de capital que supone un dimensionamiento excesivo. Se adaptan con flexibilidad a medida que evolucionan las necesidades de las instalaciones.
Documenta los cálculos de dimensionamiento. Mantén actualizados los inventarios de carga a medida que cambie el equipamiento. Revisa la capacidad del SAI anualmente. Esta gestión proactiva garantiza que tu SAI siga satisfaciendo las necesidades de las instalaciones a lo largo de toda su vida útil.
Referencias
- Comisión Electrotécnica Internacional (CEI)Sitio web oficial: www.iec.ch
- Underwriters Laboratories (UL)Sitio web oficial: www.ul.com
- Comité Europeo de Normalización (CEN)Sitio web oficial: www.cen.eu
- Administración de Normalización de China (SAC)Sitio web oficial: www.sac.gov.cn
- Zhongguancun Energy Storage Industry Technology Alliance (CNESA)Página web oficial: www.cnESA.org
- Organización Internacional de Normalización (ISO)Sitio web oficial: www.iso.org




